La obra de Elsie, dentro del naturalismo...

A manera de presentación:

Presentar a una pintora naturalista , si sabemos lo que yo hago y, cuando todo el mundo juguetea y balbucea con el arte moderno, podría parecer contradictorio para los "contemporáneos ". Sin embargo, ésta es la razón por la cuál he aceptado hacerlo. El arte de la pintura se estructura en valores permanentes indiscutibles. Son sus valores intrínsecos. Además de estos valores parte de diversos ordenes: causal, formal, sentimental y técnico. La piel que viste las diversas corrientes artísticas no por fuerza evidencia la calidad de las mismas. Hay que juzgarla valorísticamente. En otras palabras, no se puede hablar de un "buen arte contemporáneo" si éste se nutre solamente de los caprichos pasionales y curiosos de su autor, sin poseer esos valores intrínsecos del arte, esa emoción evocadora y natural del artista y esa cocina de la alquimia técnica. No basta repito, una apariencia de arte "Contemporáneo" justificado con ruidos y escritos "novedosos", muy característico de los autores desafortunados del pseudo arte. La pintura como tal, no necesita de literatura doméstica familiar. La pintura tiene un lenguaje propio que no es precisamente el discurso oral.

La Obra de Elsie, dentro del naturalismo, no se ajusta a la verdad concreta del paisaje. Es un punto de partida solamente. Construye sus composiciones ama-rradas al impacto sensible de la naturaleza. Racionaliza , sublimiza el objeto a fin de llegar al encuentro de un arte sin compromiso que emergiendo de sí misma y de la naturaleza, se recrea en la propia intuición, en la sensibilidad del color y en el deseo vehemente de hacer arte. El arte no afianza su calidad porque se le llame "contemporáneo, moderno o abstracto ; naturalista, surrealista o concep-tual ". ARTE es sencilla y valorísticamente ARTE.

Este es el diálogo que Elsie realiza con la naturaleza. El resultado es una pintura sensible y honesta. Es el diálogo coherente consigo misma y con el espíritu . Respeta la verdad de la pintura. Su refinada sensibilidad colorística, le permite hacer esto ahora y que sin duda mañana podrá navegar por el ancho horizonte que el propio arte oferta. Por eso me interesó saber que estudia constante y metódicamente, a fin de transitar en la ruta cierta y valedera. Por el momento no le preocupa el techo formal que la cobija.

Esto me hace ratificar que lo contemporáneo en el arte es una consecuencia ontológica en el tiempo, pero valedera solamente cuando mantiene su legítima cualidad. No es un titular con propiedad exclusiva de "loscontemporáneos." Por eso juzgo sincera su obra. Porque no le importan "la modas". o las plataformas ficticias del arte. Porque goza lo que ahora hace, aún cuando mañana navegue en olas de distintos lenguajes. Esto es lo auténtico. Van Gogh partía de la naturaleza para comunicar su desgarrante personalidad. Cezánne también construyó, a partir de la naturaleza, la ventana más luminosa del arte cubista. La naturaleza ha sido la genial maestra de los seres sensibles.

El arte de Elsie es no tanto lo que se mira sino lo que se pueda ver. Esto para mí es lo más importante. Elsie desea caminar en serio y puede hacerlo porque tiene: Sensibilidad colorística, intuición, pasión por la pintura y actualmente trabaja en la alquimia de la técnica. Siga entonces Elsie, dialogando con la naturaleza, con la vida, con el arte, con el tiempo, consigo misma, en fin , con todo aquello que sustantive el término ars gratia artis (el arte por el arte) que sumado a la pasión, abre el horizonte del gran camino.

Guatemala mayo de 1996

Elmar Rojas